En el 95, a esta misma hora todo era incertidumbre...

En el 95, a esta misma hora todo era incertidumbre, shock, para los que aun no saliamos del colegio, y solo un par de meses antes del desenlace compartiamos junto a ti; un Colombo fuerte, agil, siempre lleno de ideas y nuevos proyectos por hacer. Nos mirabamos todos en el Gimnasio, desorientados, sin saber nada de nuestro futuro como Scouts.

Ya no estaba esa cotona vieja y destenida, gastada por el paso del tiempo, y que nunca cambiabas. Tu vestimenta era la del más humilde de los servidores. Cada uno de los hilos que formaban sus costuras estaban cosidas por tus manos blancas, robustas y arrugadas. Por esas mismas manos de hombre bueno, que nos legaron a nosotros, todos tus hijos adoptivos, cientos de metros de costuras, lona, cuero y recuerdos gratos, en las carpas que nos acompañan junto a los miles de recuerdos y detalles que aún no terminamos de descubrir en nuestra sede scout.

Tus pequeños anteojos de lectura, sobre los que muchas veces observabas con una seriedad simulada, como los abuelos de cuento. Tras ellos se escondian tus ojos grises, cuando preguntabas desafiante si habiamos vendido las rifas, partido suficientes nueces para el caqui mono, o si ya habíamos ordenado a tiempo el equipo de campamento.

Te gustaba que mantuvieramos los ojos abiertos a lo que pasaba a nuestro alrededor, que aprendieramos a desarrollar un espiritu critico, una opinion solida e informada, capaz de influir en la sociedad. Nos ensenaste a ser comprometidos con nuestro pais, nos regalaste las herramientas, nos abriste los espacios para poder crear y aprender haciendo, aprehendiendo valores vivenciales.

En momentos complicados, de division y desencuentro, defendiste con fuerza, con pasion, los valores y principios emanados de nuestra propia naturaleza humana, creada por el mismo Dios. Derechos que se ponian en duda y por cuya defensa muchas veces fuiste considerado un extremista.

Pero el tiempo inexorable querido Viejo Lobo, te ha dado la razon. Todo aquello por lo que luchaste, toda la libertad de la que hoy disfrutamos, tambien se debe en parte a la consecuencia de tantos y tantas como tu, que eran capaces de ver al otro lado del bosque.

Han pasado diez anos ya, y la incertidumbre de ese 10 de Diciembre de 1995, ha dado paso a la esperanza. En un mundo que muchas veces se deja llevar por todos los males que tu tanto criticaste; el personalismo excesivo, el hedonismo, el egoismo; tu espiritu sigue vivo en ninos y jóvenes que dejan de lado la comodidad de la tibieza, del no estoy ni ahi, para tomar las banderas del compromiso.

Fueron muchos lo mensajes que nos dejaste, y quiero rescatar de ellos, dos ideas: para nosotros los dirigentes del San Jorge, que vivimos un fuerte proceso de renovacion, tomarle el peso a la inmensa Responsabilidad que recae sobre nuestros hombros. El deber de guiar, de acompañar, de predicar con el ejemplo, de abrir espacios para crear, para que nuestros integrantes puedan descubrir por si mismos las claves para ser hombres de bien, cristianos de linea. Como dijiste alguna vez “los chicos merecen todo nuestro respeto y atencion, y si hemos de hacer cosas para ellos, hagamoslas bien”.

Y como agregabas para todos: “Luchar por el bien, ese que viene de Dios , es lo que nos hace sentir la alegria de vivir y sentirnos siempre juveniles de espiritu, porque el luchar es algo propio de la juventud. Pero por sobre todo, a vosotros jovenes, os exhorto a vivir y gozar plenamente vuestra juventud, aceptando sentir el cansancio cuando esteis comprometidos en efectuar obras de bien. Con el -el cansancio- sentireis gran paz en el alma, porque Cristo esta CON y EN vosotros, porque vosotros sois instrumentos de su paz en este mundo. Y cuando os llame un rato aparte para descansar junto a el, podreis decir; ... Padre, otra vez aqui me tienes ¡SIEMPRE LISTO! para luchar y trabajar contigo por el triunfo de la Paz y el Amor....¡ESTO ES SER JOVENES!.

Sentimos que tu andar rapido y seguro, tu figura discreta y tu caracter fuerte siguen aquí. Con tu sonrisa enorme. Aun oimos tus gritos, tus retos, tus lagrimas de nino y tu beso fuerte de amigo.

Este es el recuerdo del Colombo joven, pobre, sencillo, padre, sabio, amigo y sonador. Aquel que nos enseno a tender las carpas en el cielo. Aquel que en las tardes estaba tras el meson del boliche. Aquel que se acostaba tarde preparando la pizza casera. Aquel que se levantaba temprano el sabado, porque con tus chicos salias de campamento.

Hoy vuelves a casa Lobo Feroz. Los muros de El Salvador se han vestido de fiesta con multiples colores. Has llegado de tus guaridas del cielo de regreso a tu cubil. Tu andar amable, el metal firme de tu voz y tu sonrisa no se han ido nunca de nuestro lado. Hoy vuelves en cuerpo. En el cuerpo que descansa y que suena desde lo alto. Desde aca trabajamos en tomar los pedazos del sueno que dejaste para seguir convirtiendolo en realidad. En la marcha, estamos atentos al llamado que nos haces con tu aullido, para decirnos ¡San Jorge!, Siempre listos.

En este momento, no queremos que tu recuerdo se petrifique, se convierta en solo un nombre de calle o poblacion. Queremos ejemplos vivos, que desafien a la comunidad a ser mejores.

Ansiamos seguir capitalizando tu testimonio de vida, que atraiga a muchas generaciones, y eso solo lo conseguiremos, trabajando como nos ensenaste, en el aprendizaje por la accion.

Queremos y creemos en el ejemplo vivo; estamos ciertos de que no has partido, por el contrario, tu presencia se siente hoy mas fuerte que nunca;

No moriras mientras existan en nuestra comunidad personas dispuestas a dejar de lado su interes en pos del bien comun;

No te iras, mientras surjan vocaciones juveniles dispuestas a entregar su vida a los demas;

Colombo no se habra ido queridos amigos, mientras las lonas naranja y azul se extiendan en algun lugar, y un grupo de scouts se reunan en torno al fuego; estoy cierto de que aunque no lo noten, el Lobo Feroz dejara por unos instantes el Jamboree celestial, y les acompañara como siempre lo ha hecho, como siempre lo hara....

Colombo: contigo a nuestro lado, estaremos listos para servir siempre.


Hoy, queremos detenernos un poco para reconocer a un dirigente de nuestro Grupo, que con su esfuerzo y trabajo anonimo, logro forjar a generaciones que hoy de a poco han tomado responsabilidades de relevancia en el San Jorge.

No olvidamos al joven maestro, Padre y Scout, que sin grandes aspavientos, marco a fuego con su modo de vivir el escultismo, la Historia de los primeros anos del San Jorge sin Colombo. La trayectoria de nuestro Primer Insignia de Madera, trabajador riguroso y asertivo, hacen que en este dia tan especial, queramos reconocer a nuestro querido Oso Panda Marcelo Reyes, con el PREMIO COLOMBO 2005, en las manos de uno de los hijos dilectos de Colombo, Juan Pidal, Perico.

Capilla Madre de la Divina Providencia, Colegio El Salvador. 10 de Diciembre de 2005.

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